Desarrollando perspectiva: “La complejidad de ser trabajador en tiempos de contingencia”

La complejidad de ser trabajador en tiempos de contingencia


Sthepany Sánchez Villa
ssanchez75@uabc.edu.mx

A continuación, se describirá una cadena de consecuencias desatadas a partir de que la OMS declaró el brote del virus SARS-CoV2 como pandemia. Actualmente México se encuentra en la Fase 3 de contingencia por el Covid-19, por lo cual se tomaron medidas extremas, como lo es el establecimiento de una cuarentena con el objetivo de contener la propagación del brote. Como resultado de esta, es evidente que se generarían grandes desventajas en la economía, ya que las empresas tendrían que adaptarse a nuevos funcionamientos acorde al bienestar de cada uno de sus empleados. Lamentablemente, muchas de las empresas no cuentan con los recursos necesarios para poder apoyar a sus empleados como ellos lo requieren y como consecuencia han recurrido medidas como el recorte de personal y disminución en los sueldos. Por otro lado, algunas empresas no han seguido del todo las indicaciones y continuaron su funcionamiento.

El objetivo de este ensayo es informar sobre las repercusiones laborales a causa del COVID-19, puesto que es importante estar al tanto de los inconvenientes a los que se está enfrentando actualmente la mayoría de la población debido a esta situación. Desgraciadamente, se ha incrementado la tasa de desempleo, pero uno de los más grandes problemas aquí es que los despidos se han dado sin fundamento alguno. Es importante mencionar que gran cantidad de los trabajadores no conocen sus derechos laborales, lo cual lleva a este tipo de injusticias en virtud de su desconocimiento. Por otro lado, este cambio sísmico en el mundo laboral no solamente ha traído consigo demasiadas dificultades monetarias para estos trabajadores, sino que también les ha generado estragos en su salud mental, provocándoles estrés, tristeza y posiblemente enojo, debido a la preocupación de la inestabilidad de sus empleos o a la falta de estos.

La flexibilidad y la precariedad laboral tiene un gran papel ante una pandemia, ya que en particular se hizo aún más presente la cuestión del recorte de personal debido a que la mayoría de las empresas tuvo que pausar sus labores, y por supuesto, no le convenía continuar remunerando a la gran mayoría de sus empleados, ya que tendrían grandes pérdidas monetarias. Por lo tanto, optaron por despedir a algunos trabajadores tal y como lo revela la encuesta ENCOVID-19 recientemente realizada por el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo con Equidad EQUIDE (2020). A nivel hogar, 37.7% de los hogares de la ENCOVID-19 reportan que uno o más de sus integrantes perdió su empleo o alguna otra fuente de ingresos. En particular, abundan los despidos injustificados o aquellos en que las empresas señalan la contingencia sanitaria como su causa, que claramente no es una razón justa para un despido. Esta solo es una estrategia de las empresas para no salir tan perjudicadas ante esta crisis. Aunque, conviene señalar que principalmente las liquidaciones se dan en personas mayores o con algún tipo de discapacidad.

Al mismo tiempo se han modificado las jornadas laborales y por consiguiente los salarios. La EQUIDE (2020) registró que el 61.6 por ciento de los hogares entrevistados reportaron que su ingreso en marzo fue menor al de febrero de 2020. Pero es aquí donde se hace notoria una diferencia entre el recorte de sueldos entre los niveles educativos de cada empleado, ya que las personas en las que se hace más evidente la desigualdad monetaria son las de menor nivel académico.


Al examinar la proporción de hogares que reportaron pérdidas de ingreso en marzo respecto a febrero de 2020, se encuentra que 7 de cada 10 grupos domésticos de “clase media baja” (estratos AMAI “D” y “D+”) dijeron haber disminuido su ingreso. La reducción que tuvieron fue del 50 por ciento.

EQUIDE, 2020

Esto quiere decir que, lamentablemente, las personas más afectadas durante esta pandemia son las de clase media baja, ya que no solo es destacable el hecho de que siempre han contado con un sueldo menor que apenas les ayuda a cubrir sus gastos principales, sino que también se les ha recortado aún más el sueldo. Cabe destacar que su sueldo se ha recortado el 50 por ciento, ya que, por ejemplo, si antes estas personas con dificultad podían realizar sus pagos y vivir cómodamente (dentro de lo que cabe), ahora les debe ser mucho más complicado sobrellevar la situación.

Por otra parte, las empresas no cuentan con los recursos suficientes para manejar una situación de este tipo, dado que en muchos de los casos no les interesa el bienestar de sus empleados, sino mantener la empresa a flote. Desgraciadamente, los empleados que más han sufrido las repercusiones durante esta contingencia son los adultos mayores y personas con algún tipo de discapacidad. Como es el caso de Samuel, que argumenta que fue despedido sin una razón válida durante el primer trimestre del año a causa del COVID-19. “Y está bien, puedo entender que una empresa hace restructuraciones, pero me gustaría saber la razón de mi baja, porque solo así, es hasta discriminatorio” (González, 2020). Estas instituciones están tomando como justificación de despido el coronavirus.

Por otro lado, es necesario resaltar la ineficiencia de las empresas, puesto que no se toman suficientes medidas para prevenir contagios. En concreto, existen empresas que incumplen con el cierre de funcionamiento debido a la contingencia. Como es el caso de Elektra, Autofin e Hyplasa, tal y como lo informó la titular del Trabajo y Previsión Social (STPS). 


También disponible para terapia psicológica en línea.

Tenemos a Grupo Elektra en diferentes partes del país, con más de 10 mil trabajadores, es un centro de trabajo no esencial que se niega al cierre. Tenemos el caso de Autofin aquí en la Ciudad de México, se dedica a la venta de autos que no es esencial.

Luján, 2020.

Claramente, el funcionamiento de estas empresas no es esencial, como es el caso de supermercados y farmacias. En relación con la ineptitud por parte de las empresas, conviene poner énfasis en el manejo de las medidas preventivas de contagio, en vista de que muchas de estas instituciones no están tomando las suficientes precauciones. Algunas de las irresponsabilidades se deben a que no se aseguran de que sus empleados estén siguiendo las normas sanitarias que se establecieron, como lo son el uso de cubrebocas, lavado constante de manos, mantener el espacio de trabajo limpio, etc., lo que quizás esté empeorando la propagación del coronavirus, pues los trabajadores continúan laborando como de costumbre y se exponen diariamente al contagio y, como resultado, más personas se enferman y contagian a otras, que en los peores casos, este tipo de negligencias llevan a la muerte a las personas más vulnerables.

Asimismo, el desconocimiento de los empleados sobre sus derechos laborales es una triste realidad; varios de los trabajadores desconocen los derechos de los que gozan. Esto se hace aún más visible ahora, pues en la mayoría de los casos las empresas no les informan a sus empleados sobre sus derechos laborales, pero lamentablemente, los trabajadores tampoco indagan sobre cuáles son sus derechos y mucho menos sobre sus derechos ante esta pandemia. Muchos de estos trabajadores se han conformado con el recorte de sueldo y otros con su despido injustificado. Por ejemplo, está en contra de tus derechos como empleado que se modifique tu sueldo de manera escrita, es decir que tú firmes estando de acuerdo con que así sea.

Por lo que se refiere a esta crisis, también se debe considerar el empleo informal. Los empleos informales ofrecen una oportunidad a personas que no cuentan con los requisitos para postularse en un empleo formal y supone una gran opción para contribuir económicamente en sus hogares.  En México, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) del 2016 (INEGI, 2019), la tasa de informalidad laboral alcanza cerca de 60% de la población ocupada, aunque se observa una significativa variación entre entidades federativas y periodos en los últimos años. De manera que gran parte de la población actualmente está enfrentándose a grandes problemas económicos, además de que cabe recordar que estos tipos de empleos no cuentan con algún tipo de seguro médico, por lo tanto estas personas se encuentran en una gran desventaja. Además, si bien se sabe, estas personas viven al día, con angustia porque probablemente llevan varios meses sin trabajar o trabajando muy escasamente, por lo que les es difícil permanecer sin su fuente de ingresos.


En cuanto a la lista de desventajas de los trabajadores, se suman los daños en su salud mental como resultado de toda esta situación, tales como ansiedad, estrés y depresión. Esto se debe a factores como la pérdida o disminución de ingresos, lo cual se encuentra ligado con la preocupación por conseguir alimentos suficientes para el hogar y el pago de servicios y renta.  Notoriamente, esto se está dando en la persona que es el sustento del hogar.

En definitiva, la desventaja que más resalta a partir de la contingencia sanitaria por el coronavirus es la crisis de desempleo que se originó; además sobresalió que las empresas de este país no son aptas para manejar una situación de este tipo, como es el caso de los negocios irresponsables que seguían trabajando sin ser esenciales, que no sólo exponen a sus empleados, sino también a sus familias. De la misma manera se hizo evidente el desconocimiento de los derechos laborales de los trabajadores. Así pues, estas instituciones dan por alto la posibilidad de que gran parte de estos trabajadores sean el único sustento económico de sus familias; dicho de esta manera, qué más podrían hacer estas personas para poder comprar y pagar lo que sus familias necesitan.

De igual modo, se ocasionaron efectos negativos en la estabilidad emocional de los trabajadores, ocasionándoles infelicidad, ansiedad y probablemente frustración. En mi opinión, es lamentable que muchos de estos trabajadores estén lidiando con toda esta incertidumbre, ya que, si de por sí ya es bastante desafortunado el hecho de temer por tu salud y la de tu familia, ahora agregarle todas estas situaciones económicas que tienen que sobrellevar porque no es solamente que muchas de estas personas quedaron desempleadas, sino que, ante esta situación, les será casi imposible conseguir un empleo nuevo en el corto a mediano plazo.

***Este artículo es el producto de un trabajo de investigación y redacción desarrollado de manera colegiada por parte de estudiantes de licenciatura en la Universidad Autónoma de Baja California. Los estudiantes recibieron orientación para planear sus investigaciones y redactar sus textos. Para ello contaron con un acervo bibliográfico que fue reunido por todos los miembros del grupo colegiado. Una vez redactados sus artículos, estos fueron sometidos a una revisión de pares ciegos, con la cual recibieron retroalimentación adicional al de su guía capacitador, para realizar cambios y correcciones. Todos los textos publicados bajo la categoría de “Desarrollando perspectiva” fueron producto de este proceso pedagógico.

Bibliografía

EQUIDE. (7 de Mayo de 2020). Impactos del COVID-19 en México. Recuperado el 27 de Mayo de 2020, de EQUIDE: https://equide.org/pobreza/impactos-del-covid-19-en-mexico/

González, S. (9 de Mayo de 2020). Desempleo, la otra cara del coronavirus en México. Recuperado el 27 de Mayo de 2020, de Milenio: https://www.milenio.com/politica/coronavirus-mexico-testimonios-desempleo-causado-covid-19

INEGI. (Agosto de 2019). Determinantes subnacionales de la informalidad laboral en México. (N. Vol.10, Editor) Recuperado el 28 de Mayo de 2020, de INEGI: https://www.inegi.org.mx/rde/2019/08/20/determinantes-subnacionales-de-la-informalidad-laboral-en-mexico/

Luján, L. M. (4 de Mayo de 2020). Exhiben a empresas que incumplen medidas sanitarias por coronavirus: Elektra, Autofin e Hyplasa se niegan a cerrar pese a contingencia. Recuperado el 27 de Mayo de 2020, de Infobae: https://www.infobae.com/america/mexico/2020/05/04/exhiben-a-empresas-que-incumplen-medidas-sanitarias-por-coronavirus-elektra-autofin-e-hyplasa-se-niegan-a-cerrar-pese-a-contingencia/

Publicado por Liliana Lanz

Doctora en Ciencias Sociales, maestra en Lingüística aplicada y docente con experiencia de más de 15 años. Mis temas de interés son el bilingüismo, el análisis de discurso y la mercantilización del lenguaje. Me identifico como feminista, translingüe y madre contestataria.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: